El éxito de Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – La Película: El Castillo del Infinito no da señales de frenar. Con una recaudación que supera los 198,7 millones de dólares en Japón, la cinta se acerca a un hito histórico: convertirse en la tercera película japonesa en superar los 200 millones de dólares. Solo El Viaje de Chihiro y Demon Slayer: Mugen Train han logrado esta marca antes, y las proyecciones indican que Infinity Castle podría superar a la primera en las próximas semanas.
El fenómeno no se limita al mercado local. En Corea del Sur, la película ha atraído a más de 2,5 millones de espectadores, mientras que en Tailandia se coronó como la animación más taquillera de todos los tiempos. Otros mercados como Taiwán, Hong Kong y Singapur también han respondido con cifras destacadas, sumando más de 70 millones de dólares en recaudación internacional. En total, la película supera los 260 millones de dólares a nivel mundial.
Un legado en construcción
Dirigida por Haruo Sotozaki y producida por Ufotable, Infinity Castle adapta el arco final del manga de Koyoharu Gotouge. A diferencia de entregas anteriores, esta película se concibió como una trilogía para abarcar la complejidad narrativa del arco. La primera parte, Akaza Returns, llegó a Japón el 18 de julio de 2025, y su estreno internacional está previsto para septiembre a través de Crunchyroll y Sony Pictures Releasing International.
El impacto de Demon Slayer trasciende lo cinematográfico. Su presencia en la cultura popular japonesa es innegable, con Mugen Train como referencia histórica e Infinity Castle consolidándose como un nuevo capítulo en esta saga.